Entendida la accesibilidad como aquella condición que permite que todas las personas, sin importar su nivel o grado de funcionalidad, puedan llegar a todos los lugares que requieran o deseen, esta línea de financiamiento cobra cada día mayor visibilidad y relevancia dentro del quehacer urbano y social.
En este sentido, todas las personas pueden contribuir al desarrollo de una ciudad menos hostil y amigable para las personas con discapacidad, facilitando las condiciones de accesibilidad al espacio físico y eliminando las barreras urbanísticas y de transporte.
La fiscalización de las normas técnicas y el cumplimiento de las disposiciones tendientes a eliminar las barreras arquitectónicas en edificios públicos y construcciones urbanas, ha facilitado, de un modo paulatino, el desplazamiento de las personas con discapacidad por los espacios urbanos. Sin embargo, se hace necesario avanzar y movilizar a los actores involucrados en la toma de decisiones con respecto a las adecuaciones de los lugares públicos y el cumplimiento de la normativa vigente sobre la materia.
Facilitar la accesibilidad al espacio de uso público y el libre desplazamiento de las personas con movilidad restringida a través de la eliminación de barreras urbanísticas y arquitectónicas.
Organismos públicos, municipios y personas jurídicas sin fines de lucro.
Será beneficiarios o beneficiarias directas de los proyectos financiados, personas con discapacidad y personas con dificultades de comprensión. También podrán ser beneficiarios o beneficiarias indirectos otros colectivos de personas con movilidad restringida que hagan uso de los espacios públicos a intervenir, es decir, adultos mayores, menores de 3 años, mujeres embarazadas, personas accidentadas temporales, personas con obesidad y otros.
El monto máximo es de $10.000.000 y la duración máxima es de 10 meses.