La Ley de Transparencia y Probidad garantiza el libre acceso a la información de todos los ciudadanos y ciudadanas que necesiten algún tipo de documentación de los servicios del Estado.
La Ley 20.285 plantea un nuevo concepto “La información está en los documentos”, lo anterior nos invita a valorar los documentos como soporte de información, entendiendo que su adecuada organización y conservación es esencial para tener pleno control de la información y utilizarla en beneficio de una gestión más eficiente y transparente.